El informe semanal es una de esas tareas que nadie disfruta: abrir tres herramientas, copiar cifras, redactar un resumen y enviarlo. Es repetitiva y predecible, justo el tipo de trabajo que conviene automatizar.
Primero, define qué contiene el informe
Antes de tocar ninguna herramienta, escribe en una lista qué debe incluir:
- Las cifras clave de la semana (ventas, tickets, tareas cerradas…).
- Los hitos conseguidos.
- Los bloqueos y lo que necesitas de otras personas.
- Las prioridades de la semana siguiente.
Si no puedes describirlo en cuatro puntos, el informe es demasiado largo para que alguien lo lea.
Nivel 1: semiautomático, sin herramientas extra
Cada viernes, pega en tu asistente de IA las notas y cifras de la semana y usa un prompt fijo:
“Con estos datos, redacta el informe semanal con cuatro secciones: cifras, hitos, bloqueos y prioridades. Máximo 200 palabras. Tono directo.”
Con esto ya ahorras la parte de redacción. Guarda el prompt para reutilizarlo.
Nivel 2: automático con Make o Zapier
Una automatización típica tiene cuatro piezas:
- Disparador: una programación, por ejemplo cada viernes a las 15:00.
- Recogida de datos: lee una hoja de cálculo, un tablero o un CRM.
- Redacción: envía esos datos a un modelo de IA con tu prompt fijo.
- Entrega: guarda el resultado como borrador de correo o lo publica en el canal del equipo.
Revisa siempre antes de enviar
Deja que la automatización cree un borrador, no un envío directo. La IA puede malinterpretar una cifra o resumir de más. Dos minutos de revisión evitan errores que llegan a tu jefe o a un cliente.
Mide lo que ganas
Anota cuánto tardabas antes y cuánto tardas ahora durante un mes. Ese dato te ayudará a decidir qué tarea automatizar después.
Siguiente paso: elige el informe que más te pese y monta el nivel 1 esta misma semana. Si funciona, pasa al nivel 2.