Investigar un mercado o un competidor suele significar decenas de pestañas abiertas y horas de lectura. Los buscadores con IA, como Perplexity, acortan mucho ese proceso porque responden citando las fuentes. Eso sí: te ahorran lectura, no criterio.
Empieza con preguntas, no con temas
“Mercado de software de facturación” es un tema. Una buena pregunta de investigación es más concreta:
- ¿Qué soluciones de facturación usan las pymes en España y cuánto cuestan?
- ¿Qué cambios normativos afectan a la facturación electrónica?
- ¿Qué critican los usuarios de cada herramienta?
Escribe entre tres y cinco preguntas antes de empezar. Ese será el esqueleto de tu informe.
Un flujo de trabajo en cuatro pasos
- Exploración: lanza cada pregunta y lee la respuesta con sus fuentes.
- Profundización: pide “amplía el segundo punto y compáralo con…” para llegar al detalle.
- Verificación: abre las fuentes de cada dato que vayas a usar. Si una cifra no aparece en la fuente, descártala.
- Síntesis: pide a tu asistente que organice lo verificado en un esquema con conclusiones.
Cómo evitar errores
- Comprueba las fechas. Una fuente antigua puede dar datos que ya no son válidos.
- Desconfía de las cifras sin origen claro. Si no puedes rastrearlas, no las uses.
- Contrasta con al menos dos fuentes cuando el dato sea importante para una decisión.
Estructura final del informe
Un informe útil cabe en una página: resumen en tres líneas, hallazgos principales con su fuente, riesgos y oportunidades, y recomendación. Pide a la IA un primer borrador con esa estructura y edítalo tú.
Pruébalo hoy: elige una decisión que tengas pendiente en el trabajo, escribe tres preguntas de investigación y dedica una hora a responderlas con este método.